Ese macho que en España está en peligro de extinción

Tras dos años y medio de paseo por países poblados por hombres que se atreven a entrarle a las mujeres sin ningún miedo al rechazo, esta feminista, mujer y española, se atreve a hacer un análisis de estas culturas y da consejos sobre cómo quitárselos del medio. De todo aprende uno.

En los últimos años he vivido en países donde aún los hombres no tienen reparos en piropear a las mujeres y en intentar su suerte sin miedo al rechazo. En España, los hombres así se estilaban mucho. ¡Cómo olvidar al macho ibérico!

Sin embargo, los jóvenes de ahora de nuestro país tienen más reparos para entrarle a una chica, si no es borrachos en una discoteca (y a veces ni eso) y creo que aún más en el norte, que es de donde vengo yo. Ahora en España nos tenemos que conformar con los obreros latinoamericanos o con algún viejecito cuya memoria aún le permite recordar las palabras bonitas que se le decían a las ‘mozas’ de antaño.

He de reconocer que, hace dos años y medio, cuando llegué a Macedonia a vivir, me hacía mucha gracia el comportamiento chulito de muchos chicos, su actitud frente a las mujeres, sin complejos, que no tuvieran problemas en intentar conquistarlas, sean feos o guapos, y sin necesidad de estar en un ambiente festivo y con alguna copa encima.

Yo, habituada más a los hombres del occidente de Europa y, en particular a los suizos (cuatro años he estado saliendo con uno), mucho más secos, que no se atreven a besarte ni aunque una se lo esté pidiendo a voces, me chocaba lo románticos que se ponían los macedonios para conquistar a las chicas, tuvieran posibilidades o no. Incluso me halagaba cuando me tocaba a mí, porque coincidió que las españolas somos objeto de deseo en muchos países.

Mi compañera de experiencias en Macedonia y yo, tras ver, gracias a diversos seminarios multiculturales, que en todos los países de los balcanes los hombres eran de ese estilo que ya está en peligro de extinción en España, decidimos bautizar al género masculino de la región como “el macho balcánico que nada tiene que envidiar al macho ibérico de toda la vida“.

Un tiempo después me mudé a Bosnia y Herzegovina, un país que forma parte de esa región de los machos balcánicos y la cosa de que los hombres sean unos galanes comenzó a hacérseme muy pesada. Que los chicos vinieran en la discoteca o en una cafetería a decir piropos y a veces hacer proposiciones indecentes, comenzó a enervarme y ofenderme y creaba en mí pensamientos del tipo: ¿qué ha pensado este feo de mí para creer que voy a querer algo con él?

Ahora estoy en Marruecos, donde todo lo anterior se multiplica por 10.

Yo diría que hay varias razones para que los hombres marroquíes se vuelvan locos con cualquier europea.

Por un lado, los hombres aquí no tienen la oportunidad de tener relaciones íntimas si no es con extranjeras, ya que, supuestamente, las mujeres musulmanas deben esperar al matrimonio y, en general, yo creo que eso se respeta. Por otro lado, muchos sueñan con tener un pasaporte europeo. Y otro tema, que a mí me sorprendió cuando llegué, es que como resulta tan fácil, las mujeres extranjeras vienen aquí a ligotear y algunas hasta a casarse con marroquíes.

Cuando hablo de ‘mujeres extranjeras’, estas oscilan en un rango de edad que va desde los 20 hasta pasados los 60. En las ciudades turísticas es normal ver a jovencitos marroquíes con ‘cincuentañeras’ europeas y puedo asegurar que a ellas se les ve muy contentas. Pero todo esto tiene una consecuencia que nos perjudica a todas: sobre todo en las mencionadas ciudades turísticas, como pueden ser Marrakech o Essaouira, constantemente una chica europea se va a encontrar a hombres, mientras va, por ejemplo, paseando por la calle, que quieran entablar una conversación con ella.

Yo, personalmente, puedo más o menos entender que un chaval joven lo intente conmigo, aunque se me haga muy molesto. Lo que no consigo entender es qué películas les habrán contado a los hombres viejos y desdentados que alguna vez han intentado ligar conmigo de diferentes maneras en sitios públicos como un autobús o simplemente por la calle, mientras paseo tranquilamente o voy al mercado, para pensar que voy a querer algo de ellos.

Pongámonos en situación, poniendo un ejemplo de tantos: Una chica joven y curiosa (me considero curiosa, sí) va en autobús y un señor que podría ser su padre y que va sentado detrás, comienza a intentar pasarle un papel con su número de teléfono escrito entre los asientos de forma disimulada.  Que alguien me diga, si lo entiende, en qué momento ese individuo piensa  que una chica joven va a querer algo con él o, lo que es peor, que esa chica va a coger el  número de teléfono escrito en un papel, guardárselo en el bolso y decidirse un día a llamar a ese sujeto que podría ser su padre, que es feo y con el que nunca ha hablado. ¿Es que han visto demasiadas películas porno en su vida o es que se corre el rumor de que a las europeas les vale todo o qué puede ser?

El otro día, después de la aventura en el desierto con una amiga, donde señores feos la intentaron besar, le comenté el tema a un amigo de aquí. Su respuesta fue: “sois guapas, ¿por qué no iban a querer besaros?”, a lo que mi respuesta fue que no creo que mi amiga y yo no seamos besables (no me tachéis de narcisista) y, mucho menos, no creo que no sea besable por alguien que me dobla la edad. El tema es: ¿es qué tengo cara de desesperada o de que ‘le doy’ a todo? Tantas preguntas y ninguna con respuesta lógica. ¡Qué sinvivir!

Como de todo se aprende, todo este tema me ha hecho desarrollar una nueva habilidad: mandar a tomar por el culo a los tíos, de manera educada pero sin cortarme. Yo antes de vivir en Marruecos podríamos decir que me daba reparo ser cortante con gente que no conozco. En la vida, a una la enseñan a ser amable con los demás. Por ejemplo, en Sarajevo cuando me hablaban mientras trabajaba con mi ordenador en una cafetería, al principio les respondía a las preguntas, sonreía, intentando ser agradable aunque en realidad quisiera cortar la conversación por lo sano. Y claro, a veces la conversación se alargaba y sólo acababa cuando me proponían quedar otro día y yo ahí decía que no, siempre intentando ser amable. A veces, la tonta de mí, he llegado a dar mi teléfono, para ser agradable, y luego dar largas cada vez que me llamaban.

Cuando llegué a Marruecos era un poco así de ‘pava’ aún, luego intentaba echarlos de mi lado con indirectas como ‘es que a mí me gusta pasear sola y a veces los hombres me molestan’, pero no servía de nada. Ahora ya no. Se acabó. Me he plantado. Cuando me vienen a hablar con alguna intención más allá de hacer amigos, les respondo a las dos preguntas de rigor (qué tal, bien, gracias, soy española) y nada más que se les ve la intención de ligar les digo algo así  como ‘lo siento pero no quiero hablar contigo’, si insisten vuelvo a decirles que no, esta vez más seria. Hay que mostrarse firme, eso sí. ¡Y funciona!. Si alguno me molesta más de la cuenta me muestro enfadada y le digo algo, a veces incluso en asturiano, que es lo que me sale cuando me enfado, y se van. Por supuesto que hay chicos que sólo quieren charlar o ayudar. Pero creo que es bastante fácil verles venir y saber qué buscan o igual es simplemente otra faceta que he desarrollado en los últimos meses.

Así que chicas europeas, si queréis rollete y sois tímidas, aquí es fácil. Si no lo quieres, no te cortes en ser borde aunque a eso no es a los que nos hayan educado. Total ellos no se cortan a la hora de entrarte.

14 comentarios en “Ese macho que en España está en peligro de extinción

  1. JAJAJAJA ya sé, pienso lo mismo que tú ¿qué les pasa por la cabeza?

    A mí eso de los piropos no me gusta porque hay unos muy groseros y rayan en el acoso. Hace poco un señor me dijo unas asquerosidades en la calle y por miedo no le contesté, simplemente lo ignoré y me fui. Obviamente me sentí frustrada, enojada y demás…

  2. Y si es en Marruecos, cuando te intenten besar sin que sepas muy bien por que, pon cara seria y di SAFI, ellos contestaran Mashi mushki. Y problema solucionado (si no pegaes un grito como hace la duena y senora de este blog)

  3. jajajaja,muy divertido y acertado lo que cuentas
    a mi me ha servido siempre la cara a mala leche y el “La shukram” pero creo que safi es más contundente, jeje

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  8. soy Serbia, he vivido 25 años en Serbia, y 3 en España. Todo lo anterior que dices me parece completamente opuesto. Los hombres en Serbia sí que saben piropear pero con mucho más estilo que en España, muchas veces solo miran con un susupiro. En España, dicen de todo ( muchas veces cosas bonitas o graciosas, otras veces piropos vulgares). No es que se me acercaban, sino me seguian literalmente. Y a los hombres balcánicos no les gustan mucho las mujeres españolas, los que si las conocen, creen que no se pueden comparar con las mujeres de los Bálcanes.

    • Zdravo Prijatelka!!!!!
      Si ves, el artículo es en modo broma y en realidad en ningún momento hablé mal de los balcánicos. Adoro los Balcanes, no hay mejor región en toda Europa en mi opinión (tras Asturias, claro). Mañana mismo me voy a Macedonia a un seminario durante 8 días y estoy felicísima!!!!!!
      Yo en Serbia sólo he estado varias veces y sólo de paso. hablo más de Macedonia y BiH, aunque por cómo veo a mis colegas serbios me parecen similares. En realidad, lo que digo de ellos no es malo. Si miras digo que aquí en España los chicos son más cortados a veces (y yo que soy del norte de España muchísimo más) y tb lo comparo con los países del Norte de Europa Occidental donde sí que es mucho más raro que un chico que no te conoce de nada vaya a decirte algo. Y, sin embargo, en los países balcánicos en los que he vivido son más conquistadores (digo en el artículo “me chocaba lo románticos que se ponían los macedonios para conquistar a las chicas, tuvieran posibilidades o no”). Me pareció curioso y gracioso que los hombres sean atrevidos y no tan sosos como son los suizos. A mí me gusta, si no se ponen pesados, claro.

      Y sobre las españolas, no sé, pero siempre que digo que soy española, ya les hace mucha gracia eso.

      Poljubac!

  9. Pingback: ¿Dónde están los hombres atentos? … pues más al sur « Barbaraontheroad

  10. Es porque piensan que las mujeres que no son de su país son todas prostitutas. Tienes que decirles que se han equivocado, que las prostitutas están en burdeles y tu no eres una de ellas. Ten en cuenta que les han enseñado que las mujeres deben estar encerradas en casa y que ninguna mujer decente sale fuera y menos sin la compañía de un familiar hombre o del marido.

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