La poligamia

El otro día con mi post sobre el matrimonio, queridos lectores y lectoras, parece que os hizo mucha gracia lo de casarme con cuatro maridos. Pero en mis sueños es una cosa bastante seria.

Yo, ignorante de mí, antes de llegar a vivir a Marruecos, pensé que eso de la poligamia era una cosa antigua que ya no existía, lo relacionaba con las historias de las mil y una noches y con harenes, pero no con la realidad (y pensé que los que hacían cosas así, lo hacían fuera de la legalidad). Justo unos días después de llegar aquí a vivir, fui a la fiesta de un señor que volvía de La Meca (las fiestas están muy chulas, todos están muy alegres y las viejas bailan descalzas con la misma felicidad que la Duquesa de Alba cuando se casó la última vez).

Pues una hermana del homenajeado me presentó a varios miembros de la familia. Entre ellos a su mujer… y al rato a su mujer, otra vez, pero era otra. Yo pensé que lo había entendido mal y le pregunté y me dice la hermana, como tan normal: es que tiene tres mujeres, la otra es italiana y vive allí (él vivió muchos años en Italia y ahora está entre ambos países).

Lo que más me sorprendió es que una mujer italiana consintiera eso. Y lo comenté con mi madre y ella, que tiene esos puntos tan sabios que te da la edad y con ese punto de vista tan distinto al mio que te da la experiencia va y me dice: ‘Déjate, que igual no son tan tontas’. Y esa frase me quedó grabada y seguí pensando en ella.

Y mi madre tiene mucha razón. Yo veo a muchas mujeres que parecen que se han casado para tener hijos y estabilidad económica y que parece que sus señores maridos hasta les molestan y se quejan si su esposo tiene unos días de vacaciones. En mis sueños de lo que es un matrimonio perfecto, la mujer, más si es ama de casa, estaría encantada de tener a su señor unos días libre de responsabilidades para poder estar más tiempo juntos. Pero luego oigo a mujeres decir: ‘uf que rollo que mi Antonio tiene puente y tengo que aguantarlo en casa’. ¡Pobre Antonio!… o pobre de su esposa.

Pues estas mujeres que conocí cuando su marido venía de La Meca (que, luego me contaron que en realidad entre ellas se tienen muchos celos), tienen estabilidad económica siendo todas amas de casa, han tenido a sus hijos y no tienen que aguantar a su marido más de cuatro meses de media al año.

Y es que, uno de los requisitos para ser un polígamo es que puedas mantener a todas tus esposas en igualdad de condiciones y que puedas dedicarle tiempo a todas ellas.

Pues bien, este tema de la poligamia me intereso bastante y seguí rebuscando información. Me enteré que desde que el actual rey de Marruecos Mohammed VI cambiara el código de familia en 2003, es una práctica que aunque no imposible, bastante difícil. La primera esposa es la que tiene que aceptar las uniones posteriores y también puede decir, en el momento de casarse, que no aceptará que su marido tenga otras esposas en el futuro.

La poligamia cambia mucho de unos países musulmanes a otros y en algunos lugares como Líbano o Túnez es una práctica prohibida, mientras que en Arabia Saudí es bastante común. En Marruecos no es muy común, aunque, una vez más existe una gran diferencia entre zonas rurales y urbanas: mientras en mi pueblo conozco a varios polígamos, el otro día , hablando de esto, un colega de Casablanca preguntó: ¿pero existe la poligamia en Marruecos?. Este chaval estaba igual de verde que yo hace unos meses.

El hecho de que la poligamia esté aceptada entre los musulmanes es porque el profeta Mahoma se casó con muchas mujeres (sus seguidores dicen que, como en tiempos de guerra había muchas mujeres desvalidas y viudas, era por ayudar, otros dicen que fue por vicio) y él mismo dijo que un hombre podría casarse con dos, tres o cuatro mujeres, pero que había que asegurarse de proporcionar a todas la misma atención y, sino, quedarse solo con una.

La poligamia no es tan fácil en Marruecos

Pues bien, siguiendo con mi ejemplo de los cuatro maridos, os voy a explicar cómo funcionaría en este país. Yo me lo imagino todo muy guay y muy feliz. La situación no podía ser mejor: uno me da un masaje en la espalda, mientras otro, con un tema de conversación muy interesante me da un masaje en los pies y un tercero cocina algo rico para cenar. El cuarto es muy guapo y se pasea por el salón y no tiene por qué hablar mucho porque no hace falta que sea muy listo.

Pero, ¡ay amigos!, la realidad sería bien distinta de acuerdo al código de familia marroquí, si se me pudiera aplicar a mí, como mujer (lo que se denominaría poliandria, frente a la poliginia que es el uso común de un hombre y varias esposas).

Todo sería muy complicado, no por aguantarlos porque confío en mi criterio de elección y todos ellos serían cariñosos y comprensivos, sino por tener que encargarme de ellos.

Entre otros asuntos, hay que garantizar, antes de cada matrimonio, que el polígamo (o polígama en este caso) tiene recursos para mantener a todos los cónyuges de igual manera. Así que se me acabaría mi estilo de vida de tabajar para gastármelo en vivir de viaje. Tendría que trabajar muchas horas para poder mantener cuatro bocas… y nada de vacaciones que si no, no llegamos a fin de mes. Además, de que antes de casarme tendría que dar  una buena dote a las familias de los esposos y no creo que mis padres me apoyaran económicamente en este capricho mio.

Otro asunto es que los cónyuges no pueden vivir en la misma casa, así que tendría que pagar cuatro hipotecas distintas y encima andar de un lado para otro, algo agotador tras tantas horas de trabajo por lo que, por otro lado, no tendría cuatro maridos contemplándome, sino uno de cada vez y, si encima, le toca estar de mal humor, pues ninguno. Y como hay que más o menos dedicarles a todos el mismo tiempo, pues los horarios no podrían ser más estresantes.

Y encima, está el tema de darles hijos. Además de trabajar para mantener a cuatro señores, también tendría que tener a sus hijos (no quiero imaginarme cuántos me tocaría tener) y encima gastarme otra pasta en pruebas de paternidad, porque quien sabe quién sería el padre de cada criatura.

Uff, creo que, de uno u otro modo, sigo mejor soltera.

8 comentarios en “La poligamia

  1. Tengo una duda…¿¿Y los 8 hijos que tendrías vivirían contigo no?? y los padres, tan felices, siendo amos de casa no????????eso sí,cada uno en la suya

  2. Pues no me parece del todo correcto que compares una situación poligamica con una poliandrica, en lo personal no logro concebir a 4 AMOS DE CASA!!!! (aunque suena gracioso xD)

  3. Sí, sería lindo eso de tener 4 esposos, yo también apruebo la idea. Sin embargo, dadas las condiciones también se haría díficil para mí. Cuando te pases por Suramérica me avisas, te recibiría de couch surfing!

    • Estaría bien por lo de la situación esa imaginaria tan chula, colmada de masajes y atenciones. Por lo de mantenerlos y parir hijos de cuatro hombres… no tanto. Gracias por tu invitación. Algún día me pasaré. Qué país? Tú tb serás bienvenida donde quiera que yo ande!

  4. Yo tambièn quiero tener 4 esposos, pero al igual q tu, también me las vería díficil para mantenerlos. Hey! Cuando vengas a Suramérica, avisas para recibirte, de couch surfing!

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