Marruecos como remedio a las penurias

Marruecos debería ser considerado una droga. No por lo de que enganche, que también, que hay mucha gente que viene aquí y no es capaz de dejar de repetir o incluso se queda aquí a vivir. Yo, como soy incapaz de que alguna cosa me enganche para siempre, pues digo que debería ser considerado droga porque parece producir en la gente un estado de euforia contínuo.

Para empezar los marroquíes son gente muy alegre. Aquí de la crisis ni se habla porque es un constante de los países en desarrollo que por mucho que se diga de ellos que van en crecimiento, los millones de desempleados no consiguen notar esa mejoría del todo. En Marruecos aún hay mucha pobreza, de la que a veces no somos conscientes, a pesar de ser vecinos, y no hay verdadera libertad, siempre con miedo, diciendo y repitiendo cosas bonitas del rey, del país y de Dios, por si las moscas y qué decir de las mujeres cuya libertad se suele limitar a los mandatos de algún varón de la familia. Ni los niños ni los mayores tienen la décima parte de lo que tenemos por Europa. De hecho, los niños que conozco igual tienen uno o dos juguetes y hacen de una lata de sardinas un balón o se dedican a repintar y releer algún librillo de muñecas sacado de algún mercado de segunda mano.

Sin embargo, en Marruecos la gente vive sonriendo y la gente charla con desconocidos en cualquier lado, bromean sobre la vida, rien por todo. En Marruecos se respira alegría. Yo que viví en Suiza y Alemania, donde sí que la gente tiene de todo, de lo que se necesita y de lo que no, no conseguí ver tanta sonrisa.

Algo que me hace muchísima gracia es que los marroquíes discuten por todo. Y con formas un poco bruscas para mis costumbres, pero se les pasa en ‘cero coma’. Por ejemplo, de repente, estás en una fila, uno o una va con todo el morro y se cola, entonces alguien le salta de manera, normalmente desagradable. Pues discuten un ratillo así que parece que están enfadadísimos y al rato dicen’ mashi mushki’l (sin problema), se dan la mano, bromean y ya comienzan a charlar como si fueran amigos de toda la vida. Un día, a un amigo mío (marroquí que vive en Europa), el tío que le alquilaba un coche para sus vacaciones le intentó estafar nada menos que 100 euros más por día que había tenido el coche alquilado y la bromita también se solucionó con varios ‘mashi mushkil, juya (hermano)’ y un fuerte apretón de manos.

O, por ejemplo, el otro día fui a un hammam con varias amigas y una de ellas se puso como una fiera con la mujer que trabajaba allí porque lo de sentarse debería estar limpio (el hammam era de los caros, los normalitos cada uno se limpia lo suyo) y no lo estaba. Allí se puso a gritar, la otra también le respondió con voces (no sabría deciros lo que se dijeron) y se fue. A los dos minutos volvió con jabón preguntándonos si nos lo untaba (era un hamma de los caros así que este servicio venía incluído) y allí se pusieron la ex combatientes a reirse y contarse sus vidas mientras la trabajadora le untaba jabón a mi amiga. Vamos, que ‘mashi mushkil’.

Nosotros por Europa somos más rencorosos. A mí alguien me habla con esas formas que lo hacen aquí cuando quieren quejarse por algo y yo no soy capaz de volver a mirar a la cara a esa persona con una sonrisa, así de claro os lo digo. De hecho, si por España alguien le llama la atención a otra persona de esas formas, eso puede acabar en discusión o con los dos enfrentados mirando a lados contrarios y diciendo cosillas por lo bajini del cabreo.

Yo creo que todo eso es porque por Marruecos tira un viento especial.

Yo soy feliz, con todas sus letras. Siempre lo he sido (igual en la adolescencia con los cambios de humor del pavo he tenido día que me sentía desgraciada, pero bueno, son obligaciones a esaedad). Me parecería muy egoísta no serlo con lo que tengo y las oportunidades que tengo para conseguirlo sólo por haber nacido en España, que sí que mucha crisis (económica y a veces de saber valorar lo que de verdad importa), pero no se está tan mal. Y no soporto a la gente que se queja por todo, pero ese es un tema por tratar algún día en este blog.

Pero bueno, aunque seamos felices, siempre tenemos nuestros días de bajón. Pues bien, desde que he llegado a Marruecos hace ya más de seis meses no recuerdo haber llegado a estar 24 horas de bajón. Sí me han pasado o me pasan cosas malas, lógicamente, la vida no puede ser perfecta, pero no consiguen amargarme la vida más que una horilla. Luego vuelvo a esa euforia que me invade constantemente.

También puede ser que los marroquíes son gente extremadamente cariñosa y agradable. Así como te discuten bruscamente, te sueltan cosas bonitas que piensan sobre tí sin problemas ni timideces o te agasajan con pequeños regalitos como un dulce, un yogur rico o un prendedor del pelo bonito que se encuetran entre sus cosas.

No sé si el aire, si los propios marroquíes, si el cariño de esta gente, si las sonrisas que me regalan constantemente, pero no puedo dejar de amar este país y a sus habitantes. Así que amigos, si estáis deprimidos (probablemente no, pero como en los países desarrollados económicamente nos encanta usar esta palabra), venid a vivir con una familia de este país del sur y adios a las penas. Mejor que caer en alguna droga…

18 comentarios en “Marruecos como remedio a las penurias

  1. Pero que chuuuuulo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! como me alegro de haber descubierto tu bloooog! además…es que me siento identificada con lo que dices…. (eso no quiere decir que si te vas a otro sitio que no sea Marruecos no te siga eeeh, jajaja)

    Realmente es una gente muy y muy acogedora y cariñosa, que lo poco que tienen lo dan, (descubres que puedes vivir con un tercio de lo que vives….y siendo feliiiiz), y la alegria, el sentido del humor, las bromas, las risas, de niños, jovenes y mayores (eso si, no tiene edad el humor, y lo que les gustan las bromas) y lo de las discusiones…yo creo que a veces tambien es el tono, porque a veces les pregunto a los amigos “que te ha dicho, porque discutís?” y me dicen “no discutiamos nada, me contaba no se que.”…)….y lo de colarse que has puesto como ejemplo, es que simplemente no saben hacer colas…no se si esto está en los genes o que, pero son incapaces de no colarse….yo si que me cabreo, les chillo y además no los perdono, jajajajajaja

    • Sí, lo bueno es que los que conocemos Marruecos de verdad compartimos el mismo sentimiento. Es verdad que el tono a veces es muy agresivo. Ya los españoles resultamos demasiado temperamentales para otros europeos, que nos ven y piensan que estamos teniendo un gran discusión y sólo hablábamos de un tema banal…. peor los marroquíes nos ganan con ganas además de que la lengua es fuerte en sí.

      Lo que dices de que les chillas. Yo antes de venir a vivir aquí era un poco cortita a la hora de discutir con desconocidos y me quedaba enfadada pero me lo callaba. Ahora, desde que vivo aquí aprendí a gritar a gente desconocida si hacen algo que me parece ml. E igual que tú, luego no soy capaz de hacerme super amiga de ellos…. se ve que se necesita más tiempo para ser como un marroquí en este sentido, jeje

  2. Menos mal que hay gente como tú que, en lugar de contentarse con la propaganda y desinformación que ponen en la tele, has hecho tu mochila y veniste a Marruecos y así estar al tanto de la realidad de Marruecos y de los marroquiés en todas sus facetas, buenas y malas.

    Gracias por esa entrada y bienvenida a Marruecos, Marhbá bik 🙂

    P.D me gustaría saber si tienes alguna página en Facebook donde puedo seguirte . Shukran de antemano !!

    Saludos cordiales desde el Atlas marroquí.

    Abdú

    • Al fin y al cabo, viajar nos abre la mente y es el mayor remedio a la ignorancia. No hay nada mejor que conocer otras culturas para poder opinar de ellas y eliminar prejuicios. Me alegro que hys leído este post y espero que mucha más gente lo lea y ve que los marroquíes MOLAN!

  3. Fantástico blog! He leído todavía muy poquito y ya estoy completamente enganchada. Al igual que Lux Lisbon, me identifico mucho con lo que dices en esta entrada.
    Te sigo atentamente.

      • Hola Bárbara,

        Pues no… no vivo en Marruecos. Intento viajar allí todo lo que puedo, pero tengo dos pequeñas razones y una hipoteca que me retienen por aquí más de lo deseable…
        Bajaremos a finales de mes para unas tres semanas, es la máximo que podemos ahora mismo.
        Saludos!

  4. Como dice el anuncio ‘Marruecos, el país que viaja en ti’. Me siento completamente identificada, ¡joder! Qué maravilla de entrada.

    Yo este verano tendré la suerte de volver a disfrutar por allí, al menos durante un mes. Quién sabe si nos encontraremos por allí… ¿Vas de vacaciones? ¿A trabajar? ¿A vivir la vida?

    ‘Cosas que he aprendido en Marruecos…’ http://notelotomescomoalgopersonal.blogspot.com.es/2011/11/cosas-que-he-aprendido-en-marruecos.html

  5. Comparto lo que dices sobre la gente del Magreb. Tienen defectos y atrasos culturales que pueden/deben ser superados, pero yo me quedo con lo positivo (que es mucho). Puede que por tanto prejuicio español hacia los marroquíes resalta con mayor fuerza sus valores a destacar.

    Genial entrada, un saludo y me alegro de haber aterrizado por aquí!

    • Igual si es verdad que el hecho de llegar de España con esas ideas preconcebidas de todo lo que se dice de los marroquíes y ver el contaste con la realidad, hace que incluso se valore más. Pero en realidad, he vivido el distintos países y nunca me he sentido más a gusto, feliz, integrada y protegida que con cualquiera que me encuentro por aquí. Me alegro que te guste!!!

  6. Pingback: Algunas cosas que echo de menos de Marruecos « Barbaraontheroad

  7. lo de engancharse yo creo que nos pasa a nosotros los que entramos por casualidad a tu blog y hala, leemos unas cuantas entradas de golpe. me ha gustado mucho el post. yo soy marroqui e intento reir y divertirme lo maximo que pueda.

    • Hola Muhammad!!!! Me alegro que te guste. Yo me lo pasé genial durante siete meses en tu país, como puedes ver en mi blog. Y, por ello, salió este blog. Vivir en Marruecos me contagiaba de un buen rollo y una alegría inmensa!!!! Me alegro mucho de que te guste. Creo que el mejor piropo que se puede recibir es que a la gente de países sobre los que escribo les guste mi punto de vista como observadora extranjera!

  8. Pingback: Marruecos un año después. Todo lo aprendido y desaprendido. | Barbaraontheroad

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