Un fin de semana en Parque Natural de Bako

Hace dos fines de semana me fui con unos amigos nuevos al parque natural de Bako, cerca de Kuching. Me encantó, tanto la compañía como el lugar. Hace unos días os contaba lo intenso que es el amor del viajero. También las amistades viajeras son muy intensas. Al estar lejos de tus amigos y familiares, la gente que vas conociendo se hacen mucho más imprescindibles en los días que pasáis juntos, porque al fin y al cabo somos humanos, hechos para estar en sociedad y no para vivir solos.

Piedras típicas que caracterizan la costa de Bako

Piedras típicas que caracterizan la costa de Bako

Éramos un grupo de cinco personas, entre 19 y 32 años y congeniamos muy bien, nos reímos mucho y aprendimos muchas cosas unos de otros.  Además, eso de estar en un sitio sin Internet (al que no llevé el ordenador) me relajó muchísimo. Si tengo el ordenador delante siempre me pongo a hacer cosas nuevas u otras pendientes y nunca llego a descansar del todo. Tan relajada estaba que dormí durante horas sin casi estar cansada.

Bako es famoso por sus monos con nariz alargada (a los que aquí se les llama Proboscis Monkeys y acabo de ver que en español es mono narigudo o násico), sus maravillosas playas casi vírgenes que puedes encontrar tras un rato de caminata por el bosque (una de ellas, imposible de acceder a pie) y por una roca en medio del mar que es el símbolo que se usa para promocionar el lugar, pero que, la verdad, no es nada del otro mundo.

Las rutas de montaña cercanas a la sede central, no son de verdadera jungla. Al comienzo de las rutas es algo más cansada porque supone una subida de unos 15 minutos pero el suelo está cubierto por las raíces de los árboles, lo que hace que la caminata sea fácil. Hay otras muchas rutas alejadas de la sede de Bako, que te obligan a dormir en el camino, pero al tener sólo dos días, no hice ninguna de ellas.

La playa de Pandan Besar, no es accesible a pie. Una maravilla cercana a la playa de Pandan Kecil

La playa de Pandan Besar, no es accesible a pie. Una maravilla cercana a la playa de Pandan Kecil

El primer día, mis amigos llegaron tarde, porque se habían ido a dormir a un templo hinduista. Una opción que ofrece los alrededores de Bako, a la que es mejor acceder en coche, porque el taxi es caro. Cuando llegaron estaban agotados, porque dicen que el sitio es muy incómodo para dormir y se tumbaron a descansar. Así que ya decidí ponerme en marcha yo sola. Hice la ruta a la playa de Kecil. La recomiendo totalmente. Al llegar a la playa estuve un buen rato sola, hasta que llegaron unas chicas que se situaron en una zona diferente. Más tarde llegaron mis amigos. Nunca había estado sola en una playa tan bonita. Fue uno de los mejores momentos del fin de semana. Qué relax. Qué maravilla.

El parque también da la opción de hacer un ‘trekking’ nocturno. Es para ver los animales que salen por la noche, como serpientes o escorpiones o una larga lista de insectos. Ese no lo hice, porque no voy a pagar por ver serpientes. Vale 10 RH o 2,5 euros y a la gente suele gustarle. Aunque mis colegas y yo llegamos a la conclusión de que probablemente los animales están siempre en los mismos lugares. Si no, sería bastante imposible que el guía, por mucho que conozca el parque, sea capaz de descubrir cada una de las noches en cuál de los miles de árboles está, por ejemplo, escondido un escorpión enano.

Playa Pandan Kecil, que sí es accesible a pie tras una ruta que dura una media hora desde la sede del Parque Natural. Aquí me pasé un buen rato yo sola hasta que llegaron mis amigos. Fue una experiencia bonita.

Playa Pandan Kecil, que sí es accesible a pie tras una ruta que dura una media hora desde la sede del Parque Natural. Aquí me pasé un buen rato yo sola hasta que llegaron mis amigos. Fue una experiencia bonita.

El segundo día, antes de volver a Kuching, decidimos hacer la ruta del ‘loop’ (es decir que va en círculo, que acabas donde empezaste, pero sin tener que volver por el mismo camino) de tres horas. Las otras eran demasiado cortas y las largas que quedaban, demasiado largas como para que nos dieran tiempo en una mañana. Esta ruta, la verdad, que no la recomiendo. Es casi toda ella bastante igual, tiene muchas especies de plantas, pero probablemente no las conozcas y todos estábamos bastante desencantados porque no se ve ni un animal. Además, a mí me gusta que al final de una ruta haya un ‘regalo’ como compensación a la caminata, como unas buenas vistas sobre las montañas o una cascada o algo y esta ruta no llega a sorprenderte en casi ningún punto. Aunque al llegar a la zona de bungalows conseguí por fin ver a los monos y eso me alegró un poco más el día, porque no quería irme sin verlos. De todos modos, unos días después, otra amiga hizo la ruta que va a la playa de Paku que dicen que es para ver a los monos y tampoco los vio. Les gusta más estar en la zona de las casas a ver si pueden robar algo de comer.

Información para viajeros

Para llegar a Bako en transporte público desde Kuching, hay un autobús municipal que por poco más de medio euro te lleva cerca del parque. Se puede tomar en cualquiera de las marquesinas del centro de la ciudad. No recuerdo el número del bus, pero pone el nombre de BAKO bien grande. Al llegar a la última parada, hay que tomar el barco al parque. Son unos 40 RH y puede llevar a máximo seos personas, así que lo normal es juntarse con otra gente, que la hay, de los que van en el autobús al mismo destino. Las normas del barco son un poco raras. Como hay que acordar con el señor barquero la vuelta, sólo puedes ir en el mismo barco con la gente que tenga pensado volver el mismo día que lo harás tú y luego debéis acordar cómo quedar para volver a la vez.

Relajándome en la playa Pandan Kecil tras una caminata.

Relajándome en la playa Pandan Kecil tras una caminata.

 

Acceso a la playa Pandan Kecil

Acceso a la playa Pandan Kecil

 

Mi cámara no tiene mucho zoom así que no se les ve bien, pero son como abuelitos viejecillos. Muy graciosos.

Mi cámara no tiene mucho zoom así que no se les ve bien, pero son como abuelitos viejecillos. Muy graciosos.

 

Monos traviesos de Bako. Con estos hay que tener cuidado que les gusta robar todo lo que pueden

Monos traviesos de Bako. Con estos hay que tener cuidado que les gusta robar todo lo que pueden

 

La piedra típica de Bako que se usa para la promoción del parque, pero que no es gran cosa.

La piedra típica de Bako que se usa para la promoción del parque, pero que no es gran cosa.

 

Mapa del Parque Natural Bako

Mapa del Parque Natural Bako

 

 

 

 

 

2 comentarios en “Un fin de semana en Parque Natural de Bako

  1. aaarrrrg serpientes 😦
    Aunque hay muchas rutas marcadas, todo parece muy solitario no? digo porque hay sitios con rutas que está a tope, y eso de estar sola en una playa….mmmmmm que fantástico…es la magnífica foto en que estas sola y radiante que vi el otro dia???

    • Sí en Sarawak no hay muchos turistas. En el Parque había poca gente. No es Tailandia. No ves qué feliz estoy??? Eso tb influye. El fin de semana pasado estuvimos en Mulu y hubo un día que andábamos por el parque solos!

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